Agencias.-
Nuevo Laredo, Tamps. La creciente demanda de atención por enfermedades gastrointestinales y lesiones traumáticas mantiene completamente ocupada el área de hospitalización para adultos del Hospital General de Nuevo Laredo, donde actualmente no existe disponibilidad de camas, informó el director del nosocomio, Francisco Eduardo Ochoa Jiménez.
El médico explicó que las 70 camas censables del hospital se encuentran ocupadas en su totalidad, al igual que las 42 camas no censables que han sido habilitadas para ampliar la capacidad de atención. No obstante, precisó que estos espacios adicionales no ofrecen las mismas condiciones que una cama hospitalaria convencional.
«Y realmente ahorita nuestra estancia hospitalaria está al 100, o sea, no tenemos camas, no hay camas. Las camas están saturadas, ¿verdad? Y casi por lo general son puras enfermedades ahorita de origen intestinal y, obviamente, las lesiones traumáticas», señaló.
De acuerdo con Ochoa Jiménez, el área pediátrica presenta una ocupación de entre el 50 y el 60 por ciento, por lo que la mayor presión hospitalaria se concentra en la atención de pacientes adultos.
El director atribuyó el incremento de estos ingresos a las condiciones propias de la temporada de calor, ya que las altas temperaturas favorecen el deterioro de los alimentos cuando no se conservan adecuadamente, particularmente aquellos comercializados en la vía pública. También mencionó el consumo de agua de procedencia desconocida y los cuadros de deshidratación como factores que contribuyen al aumento de pacientes.
Destacó que las enfermedades gastrointestinales han registrado un incremento cercano al 30 por ciento respecto a la incidencia habitual durante las últimas semanas. Explicó que la mayoría de las personas con diarrea recibe tratamiento de forma ambulatoria; sin embargo, quienes requieren hospitalización llegan con deshidratación severa u otras complicaciones que demandan atención especializada.
Respecto al reporte diario solicitado por autoridades federales en el contexto del Mundial, aclaró que esta medida forma parte de un sistema de vigilancia epidemiológica y no responde a un aumento de enfermedades relacionado con el evento deportivo.
Detalló que los informes incluyen el seguimiento de lesiones traumáticas, intoxicaciones, mordeduras y picaduras de animales ponzoñosos, además de enfermedades crónicas, agresiones sexuales y otros padecimientos. Añadió que, debido a que Nuevo Laredo es una ciudad de tránsito, existe la instrucción de mantener un monitoreo diario de estos indicadores para informar oportunamente al Gobierno Federal sobre la situación médica que prevalece en la región.