Agencias.-
Bagdad. Las tropas de Estados Unidos completaron su salida de Irak, país al que invadieron en 2003 con el falso argumento de que esa nación petrolera poseía armas de destrucción masiva.
En tanto, Teherán anunció ayer que recibió una respuesta del gobierno estadunidense a su última propuesta para reactivar el alto el fuego en el golfo Pérsico, al tiempo que Los aliados de Irán celebraron la retirada de las últimas tropas de Washington de la vecina Irak, donde murieron 4 mil 500 soldados estadunidenses en la mayor guerra de Estados Unidos del presente siglo.
Más de 200 mil civiles iraquíes perdieron la vida en el caos desatado tras el derrocamiento del presidente Sadam Hussein, quien posteriormente fue ejecutado.
Teherán considera la retirada como una victoria para su “eje de la resistencia”, formado por grupos armados aliados, y un paso hacia su objetivo de expulsar a las fuerzas estadunidenses de la región.
En contraste, el presidente Donald Trump describió la salida como “ordenada”. Poco después, en un acto en la Casa Blanca para celebrar a los hispanos, habló extensamente sobre la retirada.
“Ha pasado mucho tiempo con una toma de decisiones muy mala que nos metió en este atolladero en primer lugar”, declaró. “Fue un atolladero. Duró muchos, muchos años. Pero pronto esa parte de la historia habrá terminado”.
Agregó que el cambio era una victoria para Estados Unidos, Irak y una señal de triunfo sobre el grupo Estado Islámico.
La retirada, acordada hace dos años, se produjo en medio de la guerra en curso entre Estados Unidos e Irán –que en ocasiones ha golpeado a Irak–, con milicias respaldadas por Teherán disparando contra efectivos estadunidenses y el Pentágono atacando los bastiones de esos grupos.
Trump reiteró que la guerra en Irán terminará muy pronto. “Tal vez los destruyamos, lleguemos a un acuerdo, pero el momento se acerca”, insistió.
Cuando la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán entra en su octavo mes, Teherán presentó la semana pasada una propuesta según la cual Washington levantaría el bloqueo de los puertos iraníes e Irán reabriría el estrecho de Ormuz, cuyo tráfico actualmente se encuentra interrumpido, en un plazo de siete días.
Trump afirmó el domingo que rechazó la propuesta.
La semana pasada, mediadores cataríes hicieron de enlace entre los enviados de Estados Unidos e Irán en Nueva York, al margen de una reunión de la Organización de Naciones Unidas, en lo que constituyeron las primeras conversaciones de proximidad entre las partes en conflicto desde que se rompiera el alto el fuego.
Un funcionario al tanto de las negociaciones, que no es iraní y habló con Reuters bajo condición de anonimato, reveló que los cataríes informaron al canciller Abbas Araghchi de la respuesta estadunidense el martes, cuando este hizo escala en Doha de camino a Irán desde Nueva York. Según el funcionario, las partes están de acuerdo en gran medida sobre los pasos necesarios, pero siguen en desacuerdo sobre el orden en que deben darse.
El canciller iraní, Abbas Araghchi, presentó la respuesta de Estados Unidos al presidente Massoud Pezeshkian en una reunión del gabinete, indicó la vocera del gobierno a la agencia Irna.
Rubio exigió la salida de delegación iraní
El secretario de Estado estadunidense, Marco Rubio, ordenó a su par iraní Abbas Aragchi y a su delegación ante la Asamblea General de la ONU que abandonaran Nueva York antes de lo previsto, aseguraron fuentes citadas por Ap y Axios.
Araghchi se quedó para participar en conversaciones indirectas con Estados Unidos sobre la apertura del estrecho de Ormuz, pero fracasaron y tenía planes de salir hasta hoy.