Agencias.-
Washington. El Tesoro de Estados Unidos anunció que prevé solicitar préstamos por valor de 739 mil millones de dólares en el tercer trimestre, 68 mil millones más de lo previsto en mayo, ya que la disminución de los flujos de caja previstos solo se vio compensada en parte por un saldo de caja inicial superior al previsto.
Si se excluye el beneficio de ese mayor colchón inicial, el aumento de las necesidades de financiación es de 87 mil millones de dólares más que la estimación de mayo. El informe trimestral de refinanciación del departamento parte de un saldo de caja de 950 mil millones de dólares a finales de septiembre.
Para el cuarto trimestre, el Tesoro prevé un endeudamiento de 628 mil millones de dólares, basándose en un saldo de caja a final de año de 850 mil millones de dólares.
El departamento también indicó que se endeudó en 190 mil millones de dólares en el segundo trimestre, cerrando junio con un saldo de caja de 919 mil millones de dólares. La cifra superó en mil millones de dólares su previsión de mayo y fue 18 mil millones de dólares menor que lo esperado si se excluye el saldo de caja al cierre del trimestre, que fue superior al previsto.
El Tesoro detallará el miércoles sus planes de refinanciación, incluido el volumen de las subastas. Los operadores estarán muy atentos a cualquier señal que indique que el departamento tiene la intención de recurrir en mayor medida a la deuda de más largo plazo en los próximos trimestres.
La importancia de ese anuncio ha aumentado en las últimas semanas. Los precios del petróleo se han disparado a medida que se recrudece la guerra con Irán, lo que agrava la preocupación por una inflación ya alta y empuja los rendimientos de los bonos del Tesoro a más largo plazo a máximos de varios años.
En este contexto, los analistas señalan que el Tesoro tiene más incentivos para ceñirse a una trayectoria de emisión predecible y evitar cualquier sorpresa que pueda agitar aún más un mercado de bonos ya de por sí nervioso.