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Inflación, piratería e inseguridad ponen en jaque al consumo de tortillas

Agencias.-Inflación, ‘tortillas pirata’ e inseguridad están mermando la sostenibilidad de los productores de tortillas en el país.Las tortillas que se venden fuera del establecimiento regular y que no cumplen con las normas de empaquetado, higiene y fabricación vigentes son consideradas pirata y podrían causar daños en la salud de los consumidores, informó el Consejo Rector de la Tortilla Tradicional.

“En algunos casos nos consta que hay tortillas que no están cumpliendo las normas 187 y 251”, indicó Blanca Mejía, representante del Consejo Rector de la Tortilla Tradicional, quien asegura que se trata de una problemática a nivel nacional.

La primera rige la elaboración de tortillas y la 251 se refiere a las reglas en torno a la higiene. Y, como se venden fuera de establecimientos autorizados, en puestos ambulantes o en tiendas de abarrotes o verdulerías es difícil para el consumidor saber si se está enfrentando a un caso de “tortillas piratas”.

Existen riesgos para la salud por consumir tortillas piratas, pues su ingesta podría desencadenar dermatitis, diarrea y otros problemas de salud. Por eso es importante que los consumidores dejen de consumir tortillas que se venden fuera de los lugares autorizados.

La recomendación es no comprar tortillas en un lugar o con un proveedor distinto a una tortillería de barrio. Blanca Mejía aconseja a los consumidores acudir directamente al mostrador de los establecimientos autorizados, verificar las condiciones de higiene e incluso preguntar sobre el porcentaje de maíz nixtamalizado que contiene la mezcla con la cual se hacen las tortillas.

Otros ingredientes y la falta de higiene en la elaboración de las tortillas pirata pueden provocar una infección que derive en problemas digestivos, afirmó Blanca Mejía.

En realidad, la mayoría de los industriales de la tortilla autorizados, por ejemplo, en la Ciudad de México, utilizan una mezcla donde el 90% de la masa es maíz nixtamalizado y el resto de harinas nixtamalizadas ya procesadas.

La nixtamalización es un proceso que consiste en cocer el grano de maíz en una solución alcalina, con hidróxido de calcio. Existen estándares para realizar correctamente este procedimiento con la finalidad de que la tortilla sea nutritiva y segura para su consumo.

No obstante, actualmente sigue en discusión una norma que regule los porcentajes de aditamentos y otros ingredientes, así como de saborizantes artificiales, en la elaboración de las harinas procesadas.

Lo ideal es que las tortillas sean fabricadas completamente con maíz nixtamalizado y, según Blanca Mejía, actualmente hay capacidad en toda la Ciudad de México para cubrir la demanda de este tipo de masa para los miles de establecimientos autorizados en la capital.

La inflación, otro reto para la industria

El precio del kilo de tortilla ha aumentado de 18.72 pesos a 21.02 pesos, entre enero y agosto de 2022, según datos del Sistema Nacional de Información e Integración de Mercados. Aunque en algunos estados se comercializa en más de 25 pesos.

Esto lo han resentido los consumidores, quienes, en diferentes puntos del país han pasado de consumir el kilo completo a solo paquetes de medio kilo, según los resultados de la 17 Encuesta de Inflación y desabasto de la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes.

Blanca Mejía, del Consejo Rector de la Tortilla, indicó que si bien hay presiones inflacionarias a nivel mundial en todos los granos, también hay abusos de parte de las grandes productoras de harinas procesadas nixtamalizadas. Estas argumentan que lo único que hacen es ajustar sus precios conforme el índice general inflacionario.

Y, por otro lado, las tortillas pirata que antes se vendían incluso por debajo del costo de producción que las «originales», ahora están ajustando sus precios también. Esto está perjudicando de doble manera a los consumidores mexicanos.

La inseguridad también asedia a los tortilleros

En la alcaldía Tlalpan, en la Ciudad de México, está creciendo cada vez más el delito de extorsión e incluso se han dado casos de secuestro en contra de los productores y comercializadores de tortillas, afirmó Blanca Mejía, representante del Consejo Rector de la Tortilla Tradicional.

Y aunque algunos no denuncian por miedo a que se cumplan las amenazas, hay casos de cobro por ‘derecho de piso’ que se han materializado. No obstante, el Consejo recomienda a sus adherentes denunciar al menos de manera anónima para que las autoridades sepan que es un delito que está sucediendo, pues, de lo contrario, continuará con un sub-registro, como si no existiera.

La inseguridad es parte de la cadena de dificultades que están provocando una presión inflacionaria. El presidente de la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes, Cuauhtémoc Rivera, también indicó que actualmente los repartidores de mercancías, por carretera y dentro de las ciudades, están recurriendo a borrar los logotipos de los transportes de carga, para no llamar la atención de los delincuentes.

Al final del día, indicó, la inseguridad eleva los costos y estos terminan siendo transferidos al consumidor final en los comercios de “la última milla”, como es el caso de tienditas y tortillerías.

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