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Nací en un mundo en evolución; espero haber reflejado algo en mis canciones: Ray Davies

Agencias. – Éramos una banda de clase trabajadora con aspiraciones de clase alta, afirma Ray Davies. Nació en un momento maravilloso en un mundo en evolución. Espero haber reflejado algo de ese mundo en mis canciones.

El músico, de 79 años, habla sobre la segunda de dos partes de la colección The Journey, lanzada esta semana para conmemorar los 60 años de su banda The Kinks.

The Journey parte 1 se abrió con los acordes de You Really Got Me, primer gran riff de guitarra de los años 60. The Journey parte 2 abre con los acordes más violentos de Till the End of the Day, grabada poco más de un año después de la mencionada. The Kinks había lanzado una serie de sencillos que salían de Ray Davies, quien poco después tuvo una crisis nerviosa. La gente no se da cuenta de cuánta presión hay sobre los músicos sin formación, dice ahora. Fui aprendiendo sobre la marcha. Creo que ahora hay una tendencia a tratar de entender más los problemas emocionales, pero antes, simplemente dijeron, si no te gusta, ve y sé un basurero o únete al ejército.

Ray escribió Sunny Afternoon a manera de recuperación; el sencillo aparece en la nueva colección.

¿Qué tan fácil fue ponerse de acuerdo en la lista de canciones para la colección con los miembros supervivientes de la alineación clásica: su hermano Dave y el baterista Mick Avory? (el bajista Pete Quaife, quien dejó The Kinks en 1969, murió en 2010).

Todos elegimos, responde Ray, y en el proceso quedó claro que cada una de ellas tenía “citas, recuerdos e historias. Las hicimos por separado –señala–, y escribí una narrativa que las acompañaba”.

Esa narración describe un viaje oscuro, en el que el mundo del jornalero comienza a desmoronarse a medida que es seducido por demonios del inframundo.

¿Se sintió como un viaje que había vivido? “Sí –asegura–, las fuerzas del mal nos rodean a todos. Es una odisea de la banda, y yo era el jornalero”. Sin embargo, su propia inocencia estaba en juego: tengo un lado oscuro.

The Kinks se formaron en 1963, cuando Ray era un estudiante de arte de 19 años y su hermano menor, Dave, estaba a punto de cumplir 16. Tras el lanzamiento de You Really Got Me, la fama llegó. Dave, de sólo de 17 se lanzó a los excesos explorando el lado salvaje del estrellato: atracones de alcohol, drogas y relaciones sexuales con hombres y mujeres. Pero Ray se estableció y se casó con Rasa Didzpetris, una niña criada en un convento, y formó una familia.

Sus vidas asimétricas creaban tensión. Se ha sugerido que la canción Two Sisters es realmente sobre los dos. Admitió Ray: hay un elemento de eso. No viví con Dave todo el tiempo cuando era niño. Vivía con mi hermana, y no había espacio para mí en la casa.

No es difícil ver la dinámica entre ellos: la tensión entre un alma introspectiva y sensible con una fuerza extrovertida y confrontacional. Su relación es violenta, pero amorosa, acepta Ray.

La imprudencia de su hermano lo llevó a un incidente con el baterista Mick Avory en 1965, cuando en un concierto, el guitarrista pateó la batería de Avory insultándolo; este último lo golpeó con el pedal de su instrumento, dejando a Dave ensangrentado e inconsciente y a Ray gritando: has matado a mi hermano pequeño.

La policía quería acusar a Mick de intento de asesinato, pero al final, se aplicaron puntos de sutura, y, de alguna manera, la banda arregló las cosas y siguió. “Mi hermana mayor me dijo: ‘sé que siempre cuidarás de David sin importar lo que haga’”, comparte Davies. Todavía tengo esa sensación. Hay una telepatía entre nosotros.

Era una cultura llena de drogas

–¿Cómo siente de que muchos de sus compañeros en la escena del rock de los años 60 no lograron salir del otro lado?

¿A la muerte, te refieres?, pregunta Ray al reportero. No sé, era una cultura llena de drogas en ese momento. Nunca consumí drogas con la banda, porque ya había consumido todas mis drogas cuando era estudiante de arte (en la universidad de Hornsey). Era un mundo en el que podías probar todo.

¿Se siente como un superviviente de ese periodo? Todos tuvieron su tiempo, comenta. El tema, sin embargo, le recuerda Where Are They Now, tomada del álbum Preservation Act 1, que había sido la respuesta de Ray después de que su primera esposa, Rasa, lo dejara. En el escenario, besó a su hermano en la mejilla y le dijo a la multitud: solo quiero despedirme y agradecerles. Horas más tarde, fue ingresado en el hospital después de haber tomado una sobredosis de antidepresivos. Más tarde señaló que había intentado quitarse la vida.

Recuerda esa época con gran dificultad. Mi mundo se desmoronó un poco. Mi reacción natural fue que tenía que escribir algo. Siempre, vierte todas tus emociones en un papel y escribe lo que te apetezca. Es terapéutico y catártico. No estaría aquí si no fuera por la composición.

¿Se había sentido abandonado por su hermano con la carga de escribir las canciones para mantener el espectáculo en la carretera, al mismo tiempo que lidiaba con la responsabilidad de ser un joven esposo y padre de dos hijas?

No, me ayudó a escribir algunos de estos personajes, considera. “Estábamos en la carretera todo el tiempo. Escribí All Day and All of the Night en un coche yendo a un concierto. Mi escritura se adaptaba a ese estilo de vida”.

En la década de los años 80, después de su separación de Rasa, Davies se encontró a sí mismo en una famosa relación con Chrissie Hynde, de The Pretenders. La pareja tuvo una hija, Natalie, pero su tempestuoso romance no duró.

Las presiones que rodean ese tipo de relación son inmensas, aegura Ray. La presión de los paparazzi y la presión y reacción negativa en ambas agrupaciones.

Davies se casó de nuevo con la bailarina de ballet Patricia Crosbie, y tuvo otra hija, Eva. Él y Crosbie se separaron después de 13 años.

Ray ríe cuando se le repite su propia frase: demasiado normal para vivir una vida normal, pero hay una seriedad subyacente. La gente espera que sea un hombre de champán. Pero en realidad, sólo soy un pobre idiota. Sin embargo, uno influyente. Al director de cine Wes Anderson le gustan tanto The Kinks que consideró llenar su cinta Rushmore con canciones de la banda. “Estuve en el prestreno de esa película –añade– y él dijo (Wes): ‘Gracias’, y yo respondí: ‘es un placer’. Eso es todo lo que nos dijimos”.

En The Journey parte 1 está incluida la emblemática pieza Lola, que versa sobre un encuentro romántico con una chica trans. Nos preguntamos qué opina Ray Davies del tema más de 50 años después. Creo que es bueno que las personas que no tienen voz real hayan podido encontrar sus identidades, comenta.

–¿Qué sigue para The Kinks? –se le pregunta.

“Escribí una pequeña obra de teatro que se representó en un teatro local (el espectáculo unipersonal The Journey Pt 1, protagonizado por el actor Ben Norris), y todos fuimos a verla. Tanto mi hermano como Mick estaban sonriendo, así que deben haberla disfrutado”.

En esta etapa tardía de la carrera del grupo, él y Dave han alcanzado un lugar de calma, asegura. Estuvimos hablando ayer, y todavía tiene cosas que quiere escribir.

Davies habló de la posibilidad de una reunión de The Kinks en 2013, y de nuevo en 2018, pero ninguna de las dos sucedió.

¿Hay alguna posibilidad de que finalmente se reúnan y trabajen en nuevo material? es la pregunta. Me gustaría, depende de cómo se desarrolle, confirma. Si lo hacemos, será muy diferente a todo lo que hemos hecho antes. Ya sabes, las capacidades de lo que podemos hacer ahora; no vamos a salir de gira con esto.

¿Se refiere a encontrar nuevas formas de expresar las canciones que tiene en la cabeza? Yo no las llamaría canciones, sino eventos, sostiene. Pequeños eventos estructurados juntos. Tenemos que ser realistas con lo que podemos lograr, añade. Hay que pensar de forma práctica. Parece sentir que es demasiado viejo para salir de gira ahora, aunque por dentro todavía se siente como un niño esperando que la furgoneta venga a recogernos para un concierto.

–¿Contempla su mortalidad?

–De vez en cuando. La despedida será dolorosa. Sabes, tengo cuatro hijas y nietos encantadores… Seguiré escribiendo canciones mientras pueda.

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